
Si hay algo en lo que siempre ha destacado DC (sobre todo desde la compra por parte de Warner) ha sido en las series de animación. Las aportaciones del genial Bruce Timm han sido determinantes a la hora de definir los patrones de la animación tradicional moderna, encontrando un equilibrio perfecto entre lo que debería de ser una serie para todos los públicos y unos guiones con un tono maduro e incluso adulto.
Marvel, sin embargo, siempre ha estado a la cola con producciones menores y experimentales que casi nunca han funcionado como deberían haberlo hecho. Solo a principios de los noventa (y sin contar con la lamentable aunque mítica serie de Spider-Man de los 60) consiguieron cierto éxito de crítica con las series animadas de La Patrulla X, Spider-Man y Marvel Action Hour (Los 4 Fantásticos y Iron Man), que a pesar de todo vivian a la sombra de las sencillamente insuperables Batman: The Animated Series, y Superman: The Animated Series. Continúa leyendo »
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