
Querría empezar esta reseña diciendo que este es uno de mis animes favoritos, se trata de un shonen, pero no de un shonen normal en el que las escenas de acción copan el protagonismo. Esto no quiere decir que haya acción, sino que esta está bien dosificada y que la serie está llena de capítulos fabulosos en los que prima la relación entre los personajes, la intriga y el humor, lo que la convierte en una serie muy completa.
Se trata de un anime, como la mayoría, basado en un manga homónimo, este en cuestión es de Yellow Wanabe, pseudónimo tras el que se oculta un autor de sexo indeterminado (posiblemente una mujer) que se representa a sí mismo con la caricatura de un pingüino. El manga goza de éxito en el país nipón, habiéndose llevado incluso un premio Shogakukan Manga Award en el año 2007 y habiéndose publicado durante los últimos cuatro años.
Es la historia de Yoshimori Shumimura un joven de 14 años con una doble vida. Durante el día es un sencillo chaval que asiste al instituto (para dormir en clase), un tanto atolondrado, amante de las tartas y con una extraña afición por el café con leche en tetrabrik, que solo se entiende cuando nos entarmos que durante la noche es un kekkaishi, cazador y exterminador de los espectros que intentan adentrarse en el lugar sagrado de Karasumori, que es el recinto en el que está su instituto. ¿Que qué es un kekkaishi? Continúa leyendo »
Compártelo