El Studio Ghibli ha anunciado un nuevo cortometraje que se proyectará de forma exclusiva en el maravilloso museo que el estudio tiene en Mitaka. Chu-Zumo está escrito por Hayao Miyazaki y se basa en el cuento clásico japonés de Nezumi no Sumo, cuyo título podría traducirse por “Los ratones del Sumo”.
Dirigido por Akihiko Yamashita, co-director de Ponyo en el acantilado, el corto tendrá una duración de 13 minutos y se proyectará por primera vez en el museo el próximo 3 de enero, permaneciendo en cartel hasta el 28 de febrero. A partir de aquí, el corto pasará a formar parte del programa rotativo del cine Saturno del museo, junto a otros como Mei to Konekobasu (Mei y el Gatobús) que continua la historia de Mi Vecino Totoro.
La historia es sencilla: Jii y Baa (Abuelo y Abuela) se van a vivir a las montañas y un atardecer Jii ve a un grupo de ratoncillos que se dirijen todos juntos a … ¿¡Celebrar combates de Sumo!?
Aparquemos durante unas semanas los cortometrajes de la Warner y su serie Merrie Melodies.
Con motivo del estreno de la Los Simpsons: La Película (floja, floja…), esta semana hablaremos un poco más de lo habitual de la familia animada más famosa y amarilla de la historia de la televisión: críticas, noticias y curiosidades varias. Por lo tanto, antes de nada, y aprovechando esta ya consolidada sección, empecemos por remontarnos a los orígenes.
Todo comenzó en 1987, cuando dentro del programa de James L. BrooksThe Tracey Ullman Show, se estrenó un extraño corto animado salido de la mente de Matt Groening (hasta ese momento conocido únicamente por sus ácidas tiras Life in Hell). La animación estaba protagonizada por Los Simpsons, cinco curiosos personajes que representaban a la familia media americana. El éxito fue inmediato y permitió la aparición de otros cuarenta y ocho cortos, hasta que finalmente consiguieron su propia serie, cuyo primer capítulo fue emitido por Fox el 17 de diciembre de 1989 en horario de máxima audiencia.
Os dejamos con el primer cortometraje, titulado Good Night, estrenado el 19 de abril de 1987… Sin lugar a dudas un pedazo de historia imprescindible para conocer la evolución de los personajes más famosos de la historia de la animación.
Seguimos con los mejores cortos animados de la Warner dentro de la serie clásica Merrie Melodies.
Si la semana pasada os mostrábamos el genial What´s Opera, Doc?, considerado el mejor corto de animación de todos los tiempos; esta semana nos toca hablar de Duck Amuck, realizado también por Chuck Jones unos años antes (1953). En este caso, además de tratarse de otro aclamado cortometraje de la era dorada de la animación -homenajeado con posterioridad en varias ocasiones-, se trata de una debilidad personal.
Duck Amuck es un imaginativo y divertido ejercicio de metalenguaje que sintetiza toda la esencia del Pato Lucas y sus eternos enfrentamientos con su mayor rival (incluso fuera de la pantalla), quien en este caso le atormenta durante los casi 7 minutos que dura la animación.
Desde crio, las producciones animadas de la Warner siempre han sido mis favoritas. Dentro del terreno del cortometraje, si bien técnicamente palidecían ante los logros de la gloriosa (en aquellos tiempos) Disney, en mi opinión la superaban encanto, diversión, originalidad… o quizás fuera por su mala leche.
Por todo esto, el corto de animación que he seleccionado esta semana es probablemente una de las mayores obras maestras que se hayan realizado jamás en este formato, y uno de las mejores historias de los estudios de animación de la Warner: se trata deWhat’s Opera, Doc? realizada por el genio Chuck Jones en 1957. Una deliciosa adaptación de la Cabalgata de las Valquirias de Wagner, que a su vez se convierte en una acida reflexión sobre la agotada fórmula que enfrentaba constantemente a Elmer y a Bugs Bunny, mientras -por si fuera poco- parodia con descaro a la maravillosa Fantasía de Disney.
Iniciamos de esta forma una nueva sección semanal con la que pretendemos mostraros diversas producciones audiovisuales relacionadas con el mundo del cómic, la ilustración y la animación.
Y comenzamos con este sorprendente, original y premiado cortometraje de animación salido de la brillante mente de Alberto González.