Estaba yo dandole el último repaso al tomo Absolute de Kingdom Come , con el que me hice en el Salón del Cómic de Barcelona, cuando me puse a pensar:
- “Joder, esto es un tebeo de superheroes dandose mamporros como dios manda; un Waid inspiradísimo y un Ross consiguendo una fuerza espectacular en cada una de sus viñetas. Pero es que además la edición es acojonante…”

Tan acojonante, que la enorme cantidad de información extra incluida como complemento de la miniserie original llega a abrumar: un montón de artículos firmados por Mark Waid y Alex Ross (entre otros reconocidos autores), un concienciudo memorial, galería de portadas originales, descripciones de personajes, bocetos, diseños, diseños y más diseños… Sencillamente espectacular. Incluso -aunque parezca una tontería comentarlo- han paginado la totalidad del tomo y se han dignado a incluir un detallado índice. Total, una tercera parte (sobre 130 páginas) de esta edición es contenido extra, aunque ojo, la calidad se paga, y atendiendo al número de páginas, esta edición es una de las más caras de la linea Absolute: 30 euros, que a pesar de todo sigue siendo un precio relativamente competitivo, especialmente si lo comparamos con la desastrosa edición de Norma.
Lo único chirría del conjunto es la horrorosa tipografía que han seleccionado: prácticamente una Comic Sans cursiva que no se parece en nada a la original, más caligráfica y adecuada. Tampoco me gusta demasiado que el título aparecido en el lomo incluya la palabra “Absolute” antes de “Kingdom Come“, aunque lo cierto es que estos ya son detalles de menor importancia, que no restan mérito a la excepcional calidad de esta edición.
Hay que reconocer que a pesar de la polémica generada (algunos consideran/ consideramos que su tamaño atenta directamente contra la concepción original de la obra por parte del dibujante), la mayoría de los tomos Absolute son las ediciones de cómic más cuidadas que existen actualmente en el mercado español, lo que no deja de ser curioso dado que; 1) Se trata de un formato extrangero importado de los EE.UU; y 2) Planeta es con mucha diferencia, la editorial que más errores comete a la hora de editar sus tebeos. Da que pensar ¿No?

Sea como sea, y dejando de lado los problemas más característicos del formato que están dando más que hablar (entre otras cosas, solo entra en una de cada diez estanterías), sería interesante empezar a plantear todas las ediciones de lujo de todas las editoriales desde este punto de vista, y no me refiero al tamaño, sino a los complementos. El primer ejemplo que se me ocurre es el Fantastic Four Integral 1961-1962 que está a punto de salir a la venta. ¿En que condiciones llegará? ¿Podemos esperarnos una edición de auténtico lujo a pesar de que el propio Viturtia dijo que el precio sería de 19,95 euros, cuando los supuestamente lujosos Best of Marvel están teniendo un precio muy superior? Espero que esta sea la respuesta de Panini a los tomos Absolute, (que comercialmente parecen estar funcionando de fábula), y no una chapuza como los tomos del Spiderman de Lee y Ditko, que reutilizaban los materiales de la edición Forum de 2002, llegando a mezclar dos tipos de color y cuatro rotulaciones distintas con más de 10 años de antiguedad… ¡¡Y casi al doble de su precio original!!
Volviendo a los Absolute, hace un rato comentaba lo bien que estaban funcionando a nivel de ventas, o bueno, eso parece ya que las cifras oficiales siguen siendo un misterio. Sabemos que funcionan bien porque David Hernando (editor DC en España) lo ha dicho en más de una ocasión, y porque tienen planteado sacar unos cuantos más antes de que acabe el año. Batman: Año Uno, Batman: La Broma Asesina, Batman de Neil Adams, JLA/ Los Vengadores y el más esperado: Crisis en Tierras Infinitas, cuya edición (dividida en dos tomos incluidos dentro de un estuche) puede marcar un hito en lo que a calidad se refiere, siempre y cuando no se cometan algunos de esos “gloriosos” errores de traducción y no utilicen el infame color digital de la edición de Norma (madre mia, si es que estos chicos se lucieron con DC).
Por lo tanto, valorando los pros y los contras, estoy totalmente a favor de los Absolutes: me gustan las ediciones lujosas de mis cómics favoritos, me encantan los extras numerosos y que a pesar de todo no tengan un precio prohibitivo, y me agrada la sensación de tener entre las manos estos ladrillos (aunque luego tenga agujetas) así que yo encantado de que sigan sacando grandes obras en este formato (por cierto, ya podía caer el Flash de Mark Waid). Eso sí, ahora que ya tenemos las ediciones de lujo… ¿Por qué no plantearse ediciones de bolsillo al estilo Mondadori? ¿No sería genial un Watchmen en formato digest?

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